El gotelé fue el rey de las paredes durante décadas, pero hoy la mayoría busca lo contrario: paredes lisas, limpias y actuales. Quitar el gotelé y alisar es uno de los trabajos que más nos piden en PINTELX en Elche y su comarca, y aquí te contamos cómo se hace bien.
Pasar del gotelé a la pared lisa transforma por completo una casa.
Por qué quitar el gotelé
El gotelé acumula polvo, es difícil de limpiar y da un aire anticuado a la vivienda. Una pared lisa se ve más moderna y luminosa, es más fácil de mantener y admite mejor cualquier color o acabado decorativo. Es uno de los cambios que más rejuvenece una casa.
La pared lisa es el acabado que hoy busca casi todo el mundo.
Las dos formas de eliminarlo
Hay dos caminos: rascar el gotelé para retirarlo, o alisar directamente encima con pasta. La opción adecuada depende del estado y del grosor del gotelé; en la visita valoramos cuál conviene en tu caso para un resultado óptimo.
Cada pared pide un método; se decide viéndola.
El rascado del gotelé
Cuando se rasca, se humedece la pared y se retira el gotelé con espátula. Es un trabajo sucio y laborioso, pero deja la base limpia para alisar. Requiere proteger muy bien la estancia, porque genera bastante residuo.
Rascar es laborioso, pero deja una base limpia para trabajar.
El alisado con pasta
Después se aplica pasta de alisar en varias capas, dejando secar y lijando entre ellas hasta conseguir una superficie perfectamente lisa. Este es el paso clave: un buen alisado se nota en que la pared queda plana y sin marcas a la luz.
El secreto de una pared lisa está en el alisado y el lijado.
El lijado y la aspiración
El lijado genera mucho polvo, así que trabajamos con lijadoras con aspiración y protegemos la casa para que el polvo no se extienda. Una vez lijada, la pared se aspira y se limpia antes de imprimar.
Controlar el polvo del lijado es parte de un trabajo limpio.
La imprimación
Sobre la pared lisa se aplica una imprimación que sella la superficie y prepara el agarre de la pintura. Es un paso que mucha gente se salta y que, sin embargo, garantiza que el acabado final sea uniforme y duradero.
La imprimación es el puente entre el alisado y una buena pintura.
La pintura final
Por último se pinta con las manos necesarias para un acabado uniforme. Sobre una pared bien alisada e imprimada, la pintura luce al máximo y se aprecia todo el cambio respecto al gotelé anterior.
Sobre una pared lisa, la pintura luce como nunca.
La protección de la casa
Como es un trabajo que genera polvo y residuos, protegemos muebles, suelos y accesos con plásticos y cintas, y aislamos la zona de trabajo. Al terminar, retiramos todo y dejamos la casa limpia y recogida.
Un buen alisado se hace sin poner la casa perdida.
¿Se puede vivir en casa mientras tanto?
En muchos casos sí, organizando el trabajo por estancias. Al aislar la zona y trabajar con aspiración, el resto de la casa queda habitable. En viviendas vacías, el trabajo es aún más rápido y cómodo.
Con organización, se puede alisar sin mudarse de casa.
Cuánto tarda el alisado
Depende de los metros y del método, pero alisar una vivienda entera lleva varios días, por las capas de pasta y los secados. En el presupuesto te damos una fecha concreta y realista.
El alisado necesita su tiempo de secado; no se puede correr.
El resultado que se nota
El cambio de gotelé a liso es de los que más impresionan: la casa se ve más grande, más luminosa y más actual, y gana valor. Es una inversión que se disfruta cada día y que se nota si algún día vendes o alquilas.
Pocas reformas rejuvenecen tanto una casa por lo que cuestan.
Alisar o rascar: cómo decidimos
La decisión entre rascar el gotelé o alisar directamente encima depende del grosor y del estado. Un gotelé muy marcado suele pedir rascado para partir de una base plana, mientras que uno fino puede alisarse encima. En la visita lo valoramos para que el resultado sea el mejor posible.
No hay un método único: se elige según la pared.
Alisar sin quitar el gotelé
En algunos casos se puede alisar sin rascar, aplicando pasta directamente sobre el gotelé y lijando después. Es más rápido y genera menos residuo, aunque no siempre es posible. Cuando lo es, permite conseguir la pared lisa con menos molestias.
Cuando el gotelé lo permite, alisar encima ahorra tiempo y suciedad.
El coste de alisar frente a repintar
Alisar cuesta más que dar una simple mano de pintura, porque lleva pasta, lijado y varios pasos. Pero es una inversión que se hace una vez: una vez lisa, la pared se repinta fácil en el futuro y la casa gana valor y modernidad.
Alisar es una inversión que se hace una sola vez.
Deja el gotelé atrás con PINTELX
Si quieres quitar el gotelé y alisar las paredes en Elche o su comarca, cuéntanoslo. Lo hacemos limpio, con un acabado liso perfecto, y te damos un presupuesto cerrado sin ningún compromiso. Pásate a la pared lisa.
Un buen alisado es para siempre; conviene hacerlo bien.